Qué es un proceso monitorio y por qué casi nadie lo usa

22 de octubre de 2026 · 8 min de lectura

El monitorio es el procedimiento para reclamar judicialmente una deuda de dinero que esté documentada, sin límite de cuantía y sin necesidad de asistencia letrada ni procurador para presentarlo. Si el deudor no responde en veinte días hábiles, el juzgado dicta decreto y se puede pasar directamente a la ejecución. Desde abril de 2025 hay un trámite previo obligatorio que antes no existía.

Un documento atraviesa tres puertas, la primera con una barrera, y sale convertido en otro documento con una banda verde
Última revisión: octubre de 2026. La doctrina sobre el trámite previo sigue asentándose; comprueba el criterio vigente antes de presentar.

¿Qué es un proceso monitorio?

Está regulado en los artículos 812 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Su lógica es sencilla: el juzgado requiere al deudor para que pague o se oponga, y su silencio convierte la reclamación en título ejecutivo. Todo el procedimiento descansa en esa consecuencia.

La petición inicial es un formulario. El Consejo General del Poder Judicial publica uno normalizado, se rellena con los datos de las partes, el importe y el origen de la deuda, y se acompañan los documentos que la acreditan.

¿Qué deudas se pueden reclamar?

El artículo 812 exige que la deuda sea dineraria, líquida, determinada, vencida y exigible, y que esté acreditada por documentos. Valen facturas, albaranes, certificaciones, telegramas, correos electrónicos, y cualquier documento que de forma habitual documente la relación entre las partes, incluso si está creado unilateralmente por el acreedor.

No hay cuantía máxima. El límite de 250.000 euros desapareció en 2011. Tampoco hay mínimo.

Para un préstamo entre particulares, el documento típico es el contrato firmado más el justificante de la transferencia. Si además hay mensajes donde el deudor reconoce la deuda, refuerzan.

¿Hace falta asistencia letrada y procurador?

Para la petición inicial, no. El artículo 814.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil lo dice expresamente, y vale para cualquier importe. Es lo que hace del monitorio un procedimiento accesible.

La cosa cambia si el deudor se opone, y ahí el umbral son los 2.000 euros:

Situación Asistencia letrada y procurador
Petición inicial No, sea cual sea la cuantía
Sin oposición, decreto y ejecución hasta 2.000 € No
Oposición en asunto de hasta 2.000 € No. Continúa como juicio verbal por ti mismo
Oposición en asunto de más de 2.000 € Sí, preceptivos (arts. 23 y 31 LEC)
Ejecución por importe total superior a 2.000 € Sí (art. 539 LEC)

En la ejecución el importe se calcula sumando principal, intereses y costas, de modo que una deuda algo inferior a 2.000 euros puede superar el umbral al ejecutarse.

¿Qué es el MASC y por qué ahora hace falta?

Es la novedad que más gente desconoce. Desde el 3 de abril de 2025, la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, exige en su artículo 5 haber intentado antes resolver el conflicto por un medio adecuado de solución de controversias. Es un requisito de procedibilidad: sin él, la petición no se admite a trámite.

La ley no excluyó expresamente el monitorio nacional —solo el europeo—, y los acuerdos de unificación de criterios de los juzgados de varias provincias han confirmado que le aplica.

Un MASC puede ser una negociación directa, una mediación, una conciliación o una oferta vinculante. Para la negociación directa no se exige asistencia letrada, y para la oferta vinculante tampoco cuando el asunto no supera los 2.000 euros.

Qué debe tener esa comunicación previa para que sirva: identificación de las partes, objeto de la controversia, importe desglosado, una propuesta concreta, un plazo razonable para responder y un medio que deje constancia fehaciente del envío y de la fecha.

Y un detalle que conviene no pasar por alto: la petición debe mencionar el intento de negociación previa. Varios acuerdos de unificación tratan esa omisión como defecto insubsanable, lo que significa inadmisión. Aportar después la documentación sí suele admitirse; omitir la mención, no.

¿Qué pasa después de presentarlo?

Fase Qué ocurre
Admisión El juzgado revisa requisitos y requiere de pago al deudor
Requerimiento El deudor dispone de veinte días hábiles para pagar, oponerse o callar
Paga Fin del procedimiento
Calla El juzgado dicta decreto dando por terminado el monitorio. Se puede instar la ejecución
Se opone El monitorio termina y el asunto continúa como juicio verbal u ordinario

El silencio es el escenario para el que está diseñado el procedimiento: una vía rápida para llegar a un título ejecutivo con el que embargar.

¿Y si el deudor se opone?

El monitorio deja de ser monitorio y el asunto se tramita por las reglas generales del artículo 818 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. El umbral que decide el camino son los 15.000 euros, que es el límite del juicio verbal desde marzo de 2024:

Cuantía Qué ocurre
Hasta 15.000 € Continúa directamente como juicio verbal
Más de 15.000 € El acreedor dispone de un mes para presentar demanda de juicio ordinario

Dentro del verbal, puedes comparecer por ti mismo solo si el asunto no supera los 2.000 euros. Por encima, asistencia letrada y procurador son preceptivos.

Una nota útil: el procedimiento que viene de la oposición a un monitorio no necesita un nuevo MASC, porque ya se cumplió al iniciar el monitorio.

Entonces, ¿por qué casi nadie lo usa?

Cuatro razones, todas ajenas al procedimiento:

  • Se desconoce. La mayoría de la gente asume que reclamar judicialmente implica un juicio completo.
  • Se da por hecho que hace falta un profesional. Para la petición inicial no lo es, y esa es justamente su gracia.
  • Falta el documento. Sin nada escrito y sin rastro de la entrega, no hay con qué acreditar la deuda. Este es el motivo real en la mayoría de los préstamos entre conocidos.
  • Pesa más la relación que el dinero. Llevar a un juzgado a alguien cercano es una decisión que casi nadie toma, aunque tenga razón.

Los dos primeros se resuelven informándose. El cuarto es personal. El tercero se resuelve antes, el día del préstamo: contrato escrito, transferencia con concepto y mensajes guardados.

Normativa citada

Este artículo trata cuestiones generales y no sustituye el análisis de un caso concreto por un profesional.